El famoso triángulo de exposición nos servirá simple y llanamente para conseguir una exposición correcta de nuestras fotografías. Al combinar de forma equilibrada el diafragma, el tiempo de obturación y la sensibilidad lograremos una imagen perfecta desde el punto de vista técnico. Forma parte del ABC fotográfico desde tiempo inmemorial, pero conviene revisarlo porque en el mundo digital han cambiado, y mucho, esta regla básica.