Es difícil hablar de las actualizaciones en Android. Algunos fabricantes no ofrecen ni un solo año de actualizaciones, la mayoría siguen estancados en dos, y hay unos cuantos valientes atreviéndose a actualizar la versión de Android durante cuatro años, como Samsung adelantando por la izquierda a Google.
Curiosamente, en esta carrera por las actualizaciones, hay usuarios de móviles de hace bastantes años que están saliendo beneficiados. Los pequeños desarrolladores están haciendo lo que las marcas no pueden: dar vida a terminales que cuentan con hasta 10 años en las espaldas.