Las baterías intercambiables tienen a la mayoría de la industria del coche en contra, pero una compañía está logrando impulsarlas en China con una solución tan rápida como efectiva. Se trata de NIO y sus estaciones de intercambio de baterías. La problemática es que estas baterías necesitan un estándar diferente y toda una infraestructura para que los usuarios puedan cambiarlas. Una inversión que parecía descabellada, pero NIO está dispuesta a construir más de 4.000 para 2025.
Mientras recargar un coche eléctrico puede tardar más de una hora, cambiar la batería necesita menos de 5 minutos. Una diferencia sustancial de tiempo que ha llevado a que compañías como NIO o Aulton New Energy ya lleven más de 1.400 estaciones en China. Un crecimiento promovido por la propia administración de China, muy activa en impulsar proyectos relacionados con el coche eléctrico. Según un informe de Bloomberg, se espera que se construyan unas 26.000 estaciones en 2025 a medida que aparezcan nuevas marcas que se apunten a esta tendencia.