La fragilidad en la cadena de suministros y la producción de vehículos ha vivido su mayor ejemplo en el día de hoy: todas las fábricas de Toyota en Japón cerrarán el martes 1 de marzo por un ciberataque a uno de sus proveedores principales. Con un solo día de cierre, el mayor fabricante de vehículos del mundo dejará de producir más de 10.000 vehículos.