Las pulseras de Fitbit han recibido el visto bueno de la FDA, administración estadounidense de salud, para aplicar un nuevo algoritmo de Google. Los usuarios ahora podrán monitorizar el ritmo cardíaco de forma pasiva, por ejemplo mientras duerman. Esto permitirá detectar casos de fibrilación auricular, el tipo de arritmia más frecuente.
El nuevo algoritmo utiliza técnicas de fotopletismografía, que mediante luz pueden determinar el volumen de un órgano. En este caso, las pulseras de Fitbit analizarán el corazón de forma pasiva para intentar anticipar ritmos irregulares, sintomáticos de una posible arritmia. Si algo extraño se detecta, la pulsera enviará una notificación al usuario.