La Voyager 2 tardó 40 años en ir más allá de la heliosfera, la región bajo el campo magnético del Sol, pero no será hasta dentro de 296.000 años cuando pase cerca de Sirio, la estrella más brillante de nuestro firmamento. Todo un viaje interestelar para la sonda espacial robótica y que parece inabarcable con la tecnología actual para un viaje con personas.
Aún así el sueño de la conquista del espacio se mantiene. No ya del Sistema Solar, sino de alcanzar las estrellas. Sin embargo, la magnitud del universo es todo un desafío para la escala humana. Alpha Centauri, el sistema estelar más cercano, se encuentra a 4.37 años-luz. Una distancia que sería factible si pudiéramos viajar a la velocidad de la luz, pero nada más lejos de la realidad, donde incluso la Sonda Parker Solar, el objeto espacial fabricado por el hombre más rápido, se queda en 393.044 km/h.
De las grandes mentes han surgido múltiples ideas, algunas de ellas bien conocidas por su uso en las historias de ciencia ficción. Desde propuestas de Premios Nobel en astrofísica hasta iniciativas de organizaciones como la NASA; estas son las opciones planteadas para intentar acercarnos a uno de nuestros grandes retos: el viaje hacia las estrellas.