Google lleva restringiendo las posibilidades para grabar llamadas desde hace casi 10 años, aunque este 2022 será el año para darles el golpe definitivo. Android 13 es más agresivo que nunca con los permisos, y la actual versión 12 también está centrada en mejoras de cara a la privacidad. ¿El próximo cambio? Echar de Play Store a todas las apps que pidan permiso para grabar llamadas.