Europa adora viajar en tren. Incluso cuando la geografía se empeña en impedirlo. Ocurre con el túnel del canal de la Mancha, con los túneles del Mar Báltico y con el túnel de San Gotardo, hasta la fecha el túnel ferroviario más largo y profundo del mundo. Inaugurado en 2016, San Gotardo mide 57 kilómetros y se creó para facilitar el paso bajo los Alpes. Ahora, la Unión Europea quiere dar un paso más.
Como parte del corredor Escandinavia-Mediterráneo que va del norte al sur de Europa y medirá más de 4.000 kilómetros, la Unión Europea financiará la construcción de este nuevo túnel bajo los Alpes que esperan tener listo en 2028.