Mi propósito para ese año era comenzar a hacer uso de las aplicaciones de compraventa de segunda mano, una buena forma de hacerse con productos más baratos (o eso suponía) y al mismo deshacerme de cosas que no uso, ganando así un dinerillo. Con esa premisa decidí renovar mi ordenador de trabajo. Dicho y hecho: subí mi iMac de 2017 a Wallapop y a esperar. Spoiler: tras sortear a curiosos, negociantes y hordas de timadores, lo vendí. Acompáñenme al lado más oscuro de las apps de compraventa por porque está lleno de estafas por internet (y fuera de ella).
