El 6 de julio de 1962, el Gobierno norteamericano detonó una bomba nuclear de 104 kilotones que previamente había colocado en un pozo a 194 metros de profundidad. La prueba formaba parte de un programa para investigar el uso de armas nucleares para obras de ingeniería civil como minas o estructuras de otro tipo. El vídeo (que podéis ver más abajo) es espectacular, pero el resultado fue un despropósito. No solo se creó el cráter artificial más grande de todo Norteamérica, sino que se desencadenó la lluvia radiactiva más contaminante de EEUU. Pues bien, ‘Sedan’ fue solo uno de los 178 ensayos nucleares de ese año.