España vuelve a pintarse de rojo. Poco a poco, a lo largo de la semana, las temperaturas van a ir escalando hasta alcanzar valores propios de lo más intenso del verano y, sí, aún estamos a mitad de junio. Ya decíamos que la temporada iba a ser dura y aquí tenemos la primera muestra: los termómetros superarán los 40 grados en el sur, el centro va a tener anomalías por encima de cinco grados de lo habitual y, en general, la península va a convertirse en un horno de leña. Otra vez.