La NASA se ha hartado de los OVNIS. Y, precisamente por eso, no solo apuesta por un cambio de nombre para denominar el fenómeno, sino que ha decidido poner en marcha el mayor estudio institucional jamás hecho. Nueve meses, 100.000 dólares y panel de investigadores para poner orden la conspiranoia OVNI y tratar de traerlos al mundo científico convencional.