Es 2022 y no dejan de sucederse las noticias sobre avances en baterías de litio, en las de estado sólido, en el uso de hidrógeno o en la posibilidad de utilizar combustibles sintéticos para impulsar nuestros automóviles. Y no es un hecho casual, hace más de un siglo, la automoción vivía en el mismo estado de ebullición.