Escojamos un año no muy lejano en el tiempo, situado antes de la pandemia para evitar un pico de mortalidad excepcional, como es el caso del año 2018. Solo en España, a lo largo de todo ese año, hubo 427.721 defunciones, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), 3.198 más que en el año anterior (un 0,8% más).
Teniendo en cuenta que un año tiene 365 días, para ocuparnos de todas estas muertes (invirtiendo tiempo en medios de comunicación o simple espacio mental en nuestras cabezas) deberíamos gestionar más de mil muertes al día: 1.171. Eso son 48 muertes por hora. Casi una muerte por minuto: 0,8 decesos por minuto, concretamente. Por supuesto, deberíamos permanecer despiertos durante todo un año.