La NASA continúa con sus preparativos para el programa Artemis, que debería llevar humanos de vuelta a nuestro satélite durante esta década. Para allanar el camino las futuras misiones, la agencia espacial, en colaboración con la empresa Rocket Lab, lanzó el martes desde Nueva Zelanda la misión CAPSTONE, encargada de comprobar la ruta y la órbita en la que se situará la futura estación orbital lunar Gateway.