En España, y por norma general, las palabras “Tour de Francia” son sinónimo de siesta. Pero es muy probable que, como nosotros, y justo antes de que caiga el párpado, hayas visto a alguno de estos profesionales encabezar un descenso de un puerto de montaña a más de 90 km/h. ¿Podemos hacer lo mismo en nuestras carreteras?