El “apellido” gaming está tan manido que a veces va cogido por los pelos simplemente por cuestiones más estéticas que funcionales. Uno de esos periféricos donde puedes picar es en los monitores: hay tantos modelos y especificaciones que es complicado acertar porque quizás sí que sea gaming, pero no sea el más adecuado para los títulos a los que jugamos. En este artículo te ayudamos a determinar cuándo un monitor es gaming y si es óptimo para tus juegos.