Un estudio realizado en un sitio arqueológico del noroeste de Rusia ha anunciado un curioso, y un tanto macabro descubrimiento. Algunos de los ornamentos con los que estaban enterrados los muertos en la necrópolis paleolítica de la isla de Yuzhniy Oleniy Ostrov estaban hechos con huesos humanos. Anteriores estudios los habían catalogado como huesos animales, pero ahora un equipo internacional de investigadores ha dado con la auténtica naturaleza de estos adornos.