Hacienda ha comenzado a espiar la geolocalización de los móviles de los contribuyentes. Una técnica que puede parecer que atenta directamente contra nuestra privacidad, pero lo hacen de manera completamente legal, gracias a la aprobación de una reciente ley. A través del GPS, del WiFi o del Bluetooth, la Agencia Tributaria persigue la localización de los ciudadanos bajo la idea de luchar contra el fraude fiscal.