Tras confirmar las dos primeras muertes, Ghana acaba de reconocer el primer brote de Marburg de su historia: un brote de casi un centenar de personas. Esta fiebre hemorrágica, emparentada con el Ébola, tiene tasas de mortalidad entre el 24% y el 88% dependiendo del brote, la cepa del virus y el manejo del caso.
Pese a ello, nunca ha sido motivo de especial preocupación porque los brotes han sido limitados y esporádicos: de ahí que no tengamos ni tratamiento ni vacuna. Sin embargo, la expansión del virus en los últimos años está empezando a hacer que las autoridades internacionales se pregunten qué está pasando.