Citroën cree que no necesitas un coche con mil pantallas y aplicaciones, sino un coche barato. Y ya tiene uno

Citroën cree que no necesitas un coche con mil pantallas y aplicaciones, sino un coche barato. Y ya tiene uno

El Citroën Ami es uno de los coches más particulares que hay. Pensado por y para la micromovilidad, está diseñado con soluciones, cuanto menos, curiosas. Una de ellas, hacerte tú mismo tu propio sistema de infoentretenimiento. Y tiene todo el sentido.


Sí, pero no. Hablamos del Citroën Ami como un coche eléctrico y urbano pero, en realidad, deberíamos hablar de cuadriciclo ligero. Es decir, cualquier mayor de 15 años con carné AM puede conducirlo, por lo que tiene importantes restricciones a su uso.

La más importante es que no puede ser utilizado en autopistas ni autovías. En ciudades grandes como Madrid no puede utilizar las circunvalaciones radiales y, por tanto, su uso queda restringido puramente al callejeo. Además, está limitado a 45 km/h, lo que impediría que fuera usado en vías rápidas.

Barato. Muy barato. El Citroën Ami está concebido como un coche que cueste a la marca y al comprador lo menos posible. A la marca porque fabricarlo es sencillo y extremadamente barato. De hecho, si partiéramos el coche en dos, sería exactamente por delante que por detrás, salvo por el color de los faros y que la puerta izquierda es “suicida” y se abre hacia atrás.

Esto repercute en su precio final. En estos momentos se puede adquirir uno por 8.190 euros a los que se les puede descontar hasta 1.600 euros de ayuda con el Plan Moves III. Es ideal para empresas de reparto o para personas que realizan recorridos muy cortos y prefieren ir en coche que en moto, pues les aporta mayor seguridad.

De hecho, uno de sus públicos objetivos, como nos confirmaron durante la presentación del Citroën My Ami Buggy, son las personas mayores que viven cerca de la costa y por tener una movilidad reducida buscan un pequeño vehículo con el que llegar a la playa o al supermercado más cercano.

Espartano. Pero que el coche sea barato repercute, indudablemente, en sus opciones y extras. El Citroën Ami carece de cualquier tipo de radio o sistema de infoentretenimiento. Por carecer, carece de hasta cierto acolchado en los asientos que lo harían un poco más cómodo pero también más pesado y, sobre todo, costoso.

Me la invento. Carecer de sistema de infoentretenimiento propio no quiere decir que debamos renunciar a él. Ya hemos visto cómo hay gente que utiliza sus iPad y otras grandes tabletas para generarse su propio espacio para controlar las llamadas entrantes y la música.

Citroën ha recogido la idea y con nuestro teléfono móvil quiere que hagamos lo mismo. El pequeño cuadriciclo cuenta con una pequeña base de carga donde se puede dejar reposar el teléfono y cargarlo con un USB cercano. Suficiente para controlar las funciones que deseemos como con un soporte tradicional que la DGT ya vigila.

My Ami Play. Como no hay base para soportar un Android Auto o Apple CarPlay, la firma ha diseñado una aplicación que hace sus funciones. En ella podemos encontrar accesos directos a nuestro navegador, los contactos que marquemos como favoritos o la radio.

Acompaña a la aplicación un botón que se conecta al teléfono móvil por Bluetooth y que se puede instalar donde más deseemos: en el lado derecho del volante, el izquierdo o el salpicadero. Con una pulsación, hace las funciones de un botón “Home” o responde la llamada entrante. Con dos pulsaciones accede a la radio y, por último, con dos pulsaciones largas accede al control por voz.

Una solución original y sencilla que aumenta las posibilidades del pequeño vehículo y que puede ser realmente interesante para los repartidores, quienes pueden pasar un mayor número de horas al volante.


La noticia

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Xataka

por
Alberto de la Torre

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