Aquello de que “cualquier tiempo pasado fue mejor” podría tomar tintes proféticos para los aficionados al esquí. Si te gusta coger tu tabla, bastones y chaqueta y hacer una escapadita a los puertos de montaña para deslizarte por la nieve, aprovecha. Quizás dentro de no muchos años te resulte bastante más difícil hacerlo. Lo dicen los expertos. Y con datos contundentes sobre la mesa. El mismo calentamiento global que ya ha obligado a las instituciones europeas a fijarse objetivos de descarbonización, favorece la expansión de enfermedades y deja huella en los desastres naturales, amenaza con desdibujar los inviernos tal y como los conocemos. Y con ellos, la nieve.
No es una advertencia, ni un aviso del legado que dejaremos a otras generaciones. Qué va. Es una realidad que ya está aquí y —advierten los estudios— amenaza con agravarse con el tiempo.