La flexibilidad laboral se está convirtiendo en una de las reclamaciones más recurrentes de los empleados en los últimos tiempos. Los profesionales desean trabajar donde y cuando quieran, y argumenta que, mientras cumplan con su trabajo y lo hagan a tiempo, el horario y el lugar no deberían importar.
Sin embargo, una investigación de la Universidad de Harvard viene a desmentir estas afirmaciones, ya que, según muestran sus resultados, una jornada convencional de lunes a viernes y de 9 a 5 hace que la mayoría de los trabajadores estén más cómodos y motivados.