Es un diminuto agujero en la ventanilla del avión. Un orificio que en comparación con las bonitas vistas del cielo suele pasar desapercibido, pero que si nos fijamos se aprecia perfectamente. Tras muchas horas de vuelo, uno puede preguntarse para qué sirve y por qué es necesario. Aquí os lo explicamos.
Este agujero situado en la parte inferior de cada ventana, cuyo tamaño no pasa de unos milímetros, juega un papel fundamental en evitar problemas con la presión del avión. Los aviones habitualmente vuelan a unos 10.000 metros de altura o más y en ese nivel la presión atmosférica es aproximadamente un tercio de la normal.