El tiempo está loco y no es casualidad. Hay eventos meteorológicos más o menos cíclicos o bien repentinos que se pueden achacar al cambio climático, pero existe un fenómeno meteorológico que se da de manera local, asociado a la cuenca del lago de Maracaibo (Venezuela), y que consiste en una descarga brutal y continuada de truenos y relámpagos.
La asociación a ese lugar evidentemente no es casual: como ocurre con otros fenómenos meteorológicos, la orografía del área es determinante, concretamente por las cordilleras y la proximidad al Caribe. Ocurre de manera recurrente durante el año, especialmente entre los meses de abril y noviembre, y lo apodan “fábrica de ozono” (aunque el destino final del gas puede no ser el que pensemos).