La operación es delicada. Hay que extraer el hígado y los ovarios con sumo cuidado y la piel, para no contaminar el resto de la carne del animal, debe retirarse de una forma muy concreta, desarrollada desde hace más de 2.300 años. Por eso mismo, no puede hacerlo cualquiera. Solo tras tres años completos delicados al estudio y un complejísimo examen que incluye pruebas teóricas, pero también consumir el resultado de tu mismo trabajo, un cocinero puede preparar el pescado más tóxico del mundo.
Ahora hemos aprendido a sintetizar fácilmente ese veneno. Algo que será clave para la nueva generación de analgésicos.