El Everest se ha convertido en un vertedero de heces. Solución: que todos los alpinistas lleven las suyas en bolsas
Tres toneladas es lo que pesan algunas furgonetas o pequeñas camionetas, un hipopótamo del Nilo y también es lo que suman —según cálculos conservadores— los montículos de excrementos humanos repartidos a lo largo del Everest entre el campo uno, situado en la base, y el cuarto, próximo a la cima. La mayoría de esas heces … Leer más