Solveig Løvseth explica su colapso a un kilómetro de renovar tu título Mundial de Kona
La noruega lideraba el Mundial IRONMAN en el tramo final cuando dejó de poder correr. Taylor Knibb recuperó la primera posición, pero Løvseth logró levantarse y completar la prueba en octava posición.
Solveig Løvseth estaba cerca de revalidar su título en el Campeonato del Mundo IRONMAN de Kona. Había remontado durante el maratón, alcanzado a Taylor Knibb y abierto una ventaja que superó el minuto. Pero la carrera cambió por completo antes de llegar a meta.
En el tramo final, dentro de la última milla, la noruega comenzó a tener dificultades para mantenerse en pie. Ya no podía correr y apenas conseguía caminar. Terminó en el suelo mientras la victoria que parecía a su alcance se escapaba.
Las imágenes hicieron pensar en un abandono. Sin embargo, Løvseth consiguió continuar y cruzó la meta octava, con un tiempo de 9:02:09.
De la remontada al golpe más duro
La defensora del título había comenzado el maratón tercera, por detrás de Knibb y Lucy Charles-Barclay. Durante la carrera a pie fue recortando diferencias hasta situarse en disposición de pelear por otra victoria en Hawái.
Superó primero a Charles-Barclay y, cuando quedaban aproximadamente ocho kilómetros, alcanzó a Knibb. La estadounidense trató de responder, pero Løvseth consiguió distanciarse.
El desarrollo recordaba al de 2025: las protagonistas de la natación y la bicicleta sufrían durante el maratón y la noruega aparecía con fuerza desde atrás. Su ventaja creció hasta superar ligeramente el minuto.
Esta vez, el desenlace fue distinto. Cuando faltaba muy poco para completar la prueba, Løvseth dejó de avanzar con normalidad y acabó desplomándose.
Knibb la pasó y recuperó el liderato para conquistar el título mundial.
La carrera de Løvseth no terminó en el suelo
Durante esos momentos, la clasificación quedó en segundo plano ante las dificultades de la noruega para seguir en pie.
Pero la caída no fue el final de su participación. Después de permanecer un tiempo en el suelo, Løvseth logró levantarse y recorrió caminando el tramo que le quedaba.
En su aproximación a meta incluso sonrió y chocó las manos con algunos espectadores. Cruzó la línea levantando los brazos, cerrando una jornada que había pasado de la posibilidad de otro título a la lucha por completar el recorrido.
Terminó octava. Su resultado fue una llegada a meta, no un DNF, un matiz esencial para contar lo sucedido después de las imágenes del colapso.
La explicación de lo ocurrido sigue pendiente
Por ahora, las informaciones consultadas reconstruyen la secuencia de la carrera, pero no recogen una explicación posterior de Løvseth ni un diagnóstico médico confirmado sobre el episodio.
Las imágenes muestran la gravedad de sus dificultades en esos últimos metros. No permiten establecer por sí solas qué las provocó ni cuál era su estado después de terminar.
Kona dejó una nueva campeona, Taylor Knibb, y una de las escenas más duras de esta edición. Løvseth perdió la oportunidad de defender su corona en el último tramo, pero consiguió completar una carrera que, durante varios minutos, parecía imposible que pudiera terminar.
Fuentes: TRI247, Triathlete y la información de NRK reproducida por Europe Says.



