
Si una bici no te gusta, si puedes, vas a intentar cambiarla. Fin. Pero un pro debe usar la bici de su patrocinador, le guste o no.
Ha habido algunos casos de ciclistas que se pelearon o criticaron abiertamente la bici que utilizaban en su equipo.
Sin embargo, tú puedes montar la bici que más te guste, y sin preocuparte por logos, contratos o normas UCI.