Tal y como sugería un reciente estudio, el efecto positivo de hacer deporte es mucho más poderoso sobre la felicidad que el efecto positivo de la felicidad sobre hacer deporte. Dicho de otro modo: muchas de las cosas que nos convienen a nivel de nuestra salud lo hacen porque nos hacen sentir bien, el problema es que, para sentir esos efectos beneficiosos, hemos de pagar un tributo en forma de esfuerzo, autocontrol, disciplina y conocimiento.
Algo parecido sucede con la alimentación saludable en general, y el consumo de fruta y verdura en particular. A pesar de que la mala dieta y la poca actividad física es responsable de un 10 % de todas las muertes y enfermedades a nivel mundial, por delante del tabaco (6,3 %) y de la contaminación del aire (4,3 %), todavía son muchos los que se resisten a adoptar buenos hábitos de vida.