Europa ha tomado su primera gran decisión para cortar las relaciones con Rusia, tras la conferencia de Putin. El canciller alemán, Olaf Scholz, ha tomado la iniciativa de suspender indefinidamente la certificación del Nord Stream 2, el gran gasoducto que iba a conectar el centro de Europa con Rusia para el envío de gas.
El Nord Stream 2 está considerado como uno de los proyectos más importantes para afrontar la crisis del precio de la energía y el gas, pero la crisis con Ucrania ha sido el detonante para que desde Alemania hayan adoptado esta posición. No significa que el gasoducto no vaya a funcionar en el futuro, ya que está construido, pero sí se ha frenado su puesta en marcha hasta nuevo aviso.