Ucrania está siendo invadida, pero Europa mantiene abierto el grifo que le llega desde Rusia. En solo 24 horas, las importaciones de energía y materiales de Occidente ascienden a 700 millones de dólares. Una enorme cantidad de dinero que va a parar a Rusia cada día. Países como Alemania han hecho algunos movimientos para reducir su dependencia con Rusia, como la paralización del gasoducto Nord Stream 2, pero no dejan de ser circunstanciales.
¿Tiene Europa la capacidad para abastecerse energéticamente si Rusia corta el suministro de gas? Sería una situación difícil, ya que incluso en los peores momentos de la Guerra Fría el gas siguió fluyendo, pero existen múltiples alternativas. Cada una de ellas con sus propias consecuencias. Vamos a repasarlas.