Europa quiere acabar con la exclusividad de la información. Con la nueva Ley de Datos, la Comisión Europea ha presentado hoy su propuesta para establecer nuevas normas sobre quién puede utilizar nuestros datos, acceder a ellos y con qué fines. Una normativa que no solo aplica a las empresas tecnológicas, sino a todas las que utilizan los datos, desde las automovilísticas hasta las farmacéuticas o empresas agroalimentarias.
La Ley de Datos incluye varias medidas, entre ellas la de forzar a las empresas a compartir con terceros sus datos. Unos datos que, según sus cálculos, tendrán un volumen mundial en 2025 de hasta 175 zettabytes. Una cantidad enorme, cinco veces más que respecto al 2018.
Como ya podemos anticipar, estos datos son muy valiosos para todo tipo de empresas. Según explica la Comisión, el análisis de datos en tiempo real permite ahorrar hasta un 20% a sectores como el transporte, la construcción y la industria. Los datos son un maná para la economía y desde la Unión Europea han presentado una nueva ley para especificar una vez más cómo deben hacerse las cosas en suelo europeo.