Las implicaciones de la guerra que Rusia y Ucrania están librando las estamos notando a diario. En el sector del automóvil ya hemos hablado de cómo puede afectar un aumento desmedido de los precios de las materias primas o de cómo afectaría un posible veto europeo al petróleo ruso. Esta vez es Wayne Griffiths, CEO de Seat, quien ha confirmado los problemas a los que se enfrenta la marca.