3 de mayo de 2022. Papúa-Nueva Guinea. Anochece. Un bicho viscoso entre marrón y negro se desliza por una pequeña poza de agua que apenas da para mojarle el vientre. No era una foca, ni una serpiente, ni un turista desubicado: era un tiburón. Era la primera vez que se documentaba caminando fuera del agua a uno de estos tiburones tropicales.