El ser humano lleva contando historias desde mucho antes de empezar a grabar la suya propia. Durante la mayor parte de ese tiempo, cuentos, leyendas y épicas se transmitían oralmente. Aun después de inventarse la escritura y aún después de que inventos como el pergamino, el papel o la imprenta la fueran popularizando la humanidad no dejó de transmitir historias por la palabra.