Más de un mes después, tras un julio y una primera quincena de agosto extenuantes, buena parte del país tiene temperaturas “normales” (o, incluso, un poco más frescas de la media). Ha llegado el esperado “alivio térmico” y todo parece indicar que los termómetros seguirán bajando hasta situarnos bastante por debajo de lo habitual. Hemos cambiado el calor por la vaguada, sí; pero eso significa que hemos cambiado el calor por las tormentas: empieza la temporada de ‘gotas frías’.