Mediados de 2021, autopista de Poniente (Mallorca). Durante un control de la Guardia Civil de tráfico una motocicleta se salta el alto de los agentes, dándose a la fuga e infringiendo unas cuantas leyes en la huída. Un ciudadano de origen armenio asume la culpa. ¿El problema? Que esa persona no había pisado Mallorca.
Así comienza el curioso caso de este hombre que ha perdido 321 puntos del carnet de conducir tras asumir la autoría de diversas infracciones que no ha cometido. El investigado vendía sus puntos de carnet entre 75 y 200 euros, y son ya más de 90 personas las imputadas por el territorio nacional.