Las actualizaciones son uno de los principales puntos débiles de Android. El abandono temprano por parte de los fabricantes a sus terminales ha sido una constante que se ha intentado atajar de numerosas maneras, sin demasiado éxito. Detrás del problema de la fragmentación hay muchas causas.
En primer lugar, puede haber desidia o falta de interés ante lo poco rentable que resulta actualizar dispositivos que ya ni se venden. En segundo, puede haber problemas de soporte y drivers que hagan que dar soporte se vuelva imposible o muy complicado. Siempre puede haber excepciones y ánimo de cambio, pero a día de hoy tampoco importa demasiado.
Leer más