En febrero de 2021, a un niño le apareció una infección en la ingle. Y su padre, Mark, como es normal, le hizo una foto para enviársela a su pediatra, pues no podía atender presencialmente por la pandemia. Así, podría identificar el problema y aportar posibles curas.
El final no fue del todo feliz: al niño se le curó la infección con antibióticos gracias a un diágnostico hecho con lo observado en las imágenes, pero, según cuenta The New York Times el padre acabó con las cuentas de Google cerradas y hasta sin número de teléfono (al ser usuario de Google Fi).
¿El motivo? La compañía etiquetó las imágenes como material de abuso sexual infantil. Lo lo peor no es perder una cuenta, que por lo que dependemos de ellas hoy en día ya puede ser algo muy grave, sino que, mientras tratas de ayudar a tu hijo, una compañía tecnológica gigante te etiquete como criminal. En el momento del bloqueo, la compañía alegaba “violación severa de las políticas de la compañía y que podía ser ilegal”.
Leer más