Europa está atravesando la mayor sequía en 500 años, según algunos expertos. Ha llegado al punto de que reliquias hundidas o cubiertas de agua desde hace muchos años sean visibles en la superficie, como el Dolmen de Guadalperal, en Cáceres, o barcos de la Alemania nazi.
La crisis, por tanto, no tiene que ver solamente con países que tradicionalmente experimentan pocas precipitaciones, sino que países del norte de Europa también están muy cortos de agua. El Gobierno de Países Bajos ha reconocido oficialmente la escasez de agua a principios de mes.