Pertenezco a una familia que ha viajado muchísimo por trabajo en coche por toda España y Europa desde la época del 600. De hecho, hasta hace poco teníamos uno de esos SEATs en estado impecable. Uno de los detalles de mi infancia que me asombraban era cómo mi abuelo era capaz de recorrer el país sin perderse con “sólo” un mapa de carreteras que guardaba en la guantera.
Me asombra porque yo hoy en día me pierdo hasta con Google Maps. Sí, a veces pienso que soy un inútil, pero conozco a mucha gente a la que le pasa, gente incluso experimentada antes de la llegada del GPS. Tengo claro que por una parte quizá tengamos problemas de orientación, pero a nivel de usabilidad, creo que las interfaces de las herramientas de navegación tienen mucho por delante.
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