El aceite de girasol está en el centro de la polémica. Hace unos días, la Asociación Europea de Productores de Aceites Vegetales (FEDIOL) avisó de que, si el suministro de aceite de girasol desde Ucrania se veía afectado por la guerra, las reservas la Unión solo serían suficientes para cubrir la demanda durante cuatro o seis semanas. Y no es una amenaza hipotética. Como respuesta, cadenas como Mercadona, Consum o Eroski ya están racionando la venta para evitar el desabastecimiento y se ha levantado cierta histeria colectiva.