Reducir las emisiones contaminantes en los países europeos no es una tarea exclusiva de los vehículos de combustión. Hace tiempo que la aviación está en el punto de mira y el gran beneficiado puede ser el tren. Al menos en Europa, donde se está apostando por devolver al Viejo Continente una red de trenes nocturnos. En España, sin embargo, ya está en coma y las previsiones no son buenas.